Carta a Ana María Foglia (Mara). 13/01/49 al 22/02/2010
Descripcion
Te fuiste la mañana del 22 de febrero de 2010 víctima de esa maldita enfermedad (cáncer) a la que peleamos (juntos y terriblemente solos) con la fé de aquellos que independientemente lo duro del presente, no bajan los brazos ante nada.
Puedo afirmar, sin equivocarme, que el amor que nos teníamos en lo que la vida marcó el final de nuestra relación cotidiana, fue mil veces superior a todos y cada uno de los momentos vividos.
Siempre reconocí tus valores, de ahí surgió el respeto y mi admiración hacia vos.
Te extraño y no puedo entender tu ausencia, porque en más de 30 años de nuestra relación lo hemos compartido todo.
Cuidaste a mi padre en su momento y lo retribuí ocupándome de vos todo el tiempo que estuviste a mi lado.
Tu familia fue tu debilidad. Como hermana mayor fuiste durante más de 40 años el soporte económico de tus hermanos y yo lo asumí porque te quería y respetaba tus decisiones y además contribuía a ayudarlos. Hoy, mirando el resultado, me doy cuenta que desperdiciamos nuestras vidas y nuestro esfuerzo. Nos equivocamos.
Tu primer cáncer a fines del 2000 que te llevó a preguntarme preocupada: “y ahora como seguimos?”. Mi respuesta fue: “Te prefiero así, a muerta, sigamos”. Siempre te preocupó, pero privó mi amor por vos. Nunca estuviste bién. Ni física, ni anímicamente. Fueron muchos los malestares, pero seguimos (juntos y solos). Después falleció mi madre y nunca lo superé. Siguieron años malos. Pérdida de amigos, familiares, compañeros. Perdimos en el 2006 a nuestra perra Chinita, que te cuidó en tu enfermedad con una devoción sin límites. Después mi puesto en el trabajo por el mismo problema que te arrancó de la vida, el cigarrillo y la falta de consideración hacia los no fumadores. El deterioro de mi salud, humillaciones en mi trabajo por personas que no entendieron el respeto hacia el otro y cuando parecía que las cosas se iban a acomodar, surgió tu segundo y definitivo cáncer.
Solamente nosotros peleamos contra tu adicción al cigarrillo y en nuestra soledad perdimos. Todo lo que planeamos, todo por lo que luchamos se hizo trizas.
Tus hermanos “a quienes tanto ayudamos”, reaparecieron después de tu muerte, pero sólo para robarse el fruto de nuestras magras reservas y me dejaron sin nada. Nos robaron. No les preocupó tu enfermedad, solo vinieron por los despojos. Igual que los buitres.
Mara, esto dá sentido a nuestras vidas?. Tanto esfuerzo. Tanto pelear. Tanto dar. Tantas privaciones para compartirlo con el otro. No logro hacer mi luto.
Mara. Te amo, te extraño. Siempre te admiré como admiré tu valor, tu lucha y fortaleza para enfrentar tus últimos momentos. No creo llegarte a la altura de tus pies.
Me quedan como consuelo las palabras que dijiste en tu última nochebuena, que quisiste pasar en casa, con quienes realmente te daban su amor y luchaban por tu vida: “mi familia, son ustedes” . Tus perras y tu pareja. También tu último “gracias por cuidarme”. Que otra cosa puede hacerse por el ser que uno ama?
Te dejo un poema que amabas y que te daba fuerzas ante la pérdida de tus afectos.
ESTAR JUNTOS
La muerte no es nada, sólo me ha deslizado al cuarto contiguo.
Lo que éramos para cada uno, todavía lo somos.
Llámenme por mi viejo nombre familiar,
Háblenme de la misma manera fácil que siempre lo han hecho.
Ríanse como siempre con las pequeñas cosas y momentos que disfrutamos juntos.
Jueguen, ríanse, piensen en mi, recen por mí.
Dejen que mi nombre permanezca en las conversaciones de casa, como siempre ha sido.
Menciónenme sin dificultad: la vida continúa y significa lo que siempre significó
¿Por qué habría de estar yo fuera de sus vidas, sólo porque no me pueden ver?
Yo estoy esperando por ustedes a la vuelta de la esquina.
Todo está bien, nada ha pasado, nada se ha perdido, sólo unos momentos que pasarán rápido, y todo será como entonces, pero mucho mejor
Y … PARA SIEMPRE
Una historia de amor, entre nosotros y hacia nuestras familias. Nuestra lucha solitaria ante las adversidades. Nuestro sacrificio, dedicación y generosidad. Nuestra vocación de velar y ayudar a los demás.
Un final que terminó en muerte, tristeza, desagradecimiento y despojo.
Jorge Castro
Capital Federal – Buenos Aires – ARGENTINA
http://www.facebook.com/#!/profile.php?id=100002251141531&sk=wall
URL: http://www.facebook.com/#!/profile.php?id=100002251141531&sk=wall
Etiquetas: ana maria foglia, foglia, foglia propiedades, mara foglia
Estadisticas: 155 visitas totales, 2 el dia de hoy
enviar a un amigo









